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Una de cada 25 muertes que se producen en todo el mundo, asà como el 5% de la totalidad de los años vividos con discapacidad, son atribuibles al consumo de alcohol, según concluye un estudio llevado a cabo por investigadores del Centro de Adicción y Salud Mental de Toronto (Canadá) y publicado en la revista The Lancet.
Los investigadores, dirigidos por el Dr. Jürgen Rehm, descubrieron que, globalmente, el consumo de alcohol medio es equivalente a los 6,2 litros de etanol puro al año o a alrededor de 12 unidades por persona a la semana. En Europa, el dato es superior, alcanzando los 11,9 litros de etanol por persona por año o 21,5 unidades por semana, en Norteamérica estos datos son de 9,4 litros o 18 unidades.
Según los investigadores, los hombres consumen más alcohol que las mujeres en todas las regiones del mundo, si bien la tasa varÃa dado que las mujeres de paÃses con ingresos altos consumen más que las de los paÃses pobres. Los autores han tenido en cuenta para la interpretación de estos datos que el 45% de los hombres y el 66% de las mujeres en la población mundial no beben alcohol, la mayorÃa nunca en su vida.
Los resultados muestran que, en 2004, el 3,8% de todas las muertes que se produjeron a nivel global, aproximadamente 1 de cada 25, eran atribuibles al alcohol. De ellas el 6,3% se produjeron en hombres y el 1,8% en mujeres.
Cáncer, ECV, heridas y cirrosis hepática
La mayorÃa de las muertes causadas por el alcohol se debÃan a heridas, cáncer, enfermedad cardiovascular y cirrosis hepática. De forma global, las muertes atribuibles a la bebida han aumentado desde el año 2000, principalmente debido al aumento en el número de mujeres que consumen alcohol. En las personas de menos de 60 años, la proporción era superior al 5,3% entre quienes tomaban alcohol.
Europa tenÃa la mayor proporción de mortalidad asociada al alcohol, con 1 de cada 10 muertes atribuibles. En Europa, los paÃses de la antigua Unión Soviética tenÃan la proporción más elevada, con una de cada siete muertes o el 15% de la mortalidad. En relación al volumen de alcohol consumido por persona, las tasas de mortalidad atribuibles a la bebida fueron superiores en los paÃses en desarrollo, en especial en Asia suroriental. En términos globales, las tasas de mortalidad en hombres eran cinco veces superiores a las de las mujeres.
En contraste con otros factores de riesgo tradicionales como la presión sanguÃnea elevada o el colesterol, la enfermedad atribuible al alcohol recae más en las personas más jóvenes que en las de mayor edad. De todos los años vividos con discapacidad que pueden ser consecuencia del alcohol, el 34% los padecÃan personas de entre 15 y 29 años, el 31% aquellas entre los 30 y los 44 años y el 22% de las que tienen entre 45 y 59 años.
Por todo ello, como concluyen los autores, “de forma global, el efecto del alcohol sobre la carga de enfermedad es del mismo tamaño que el del tabaquismo en el año 2000, pero es superior en los paÃses en desarrollo. Un descubrimiento que no sorprende ya que el consumo global está aumentando, sobre todo en los paÃses más poblados como India y China”.
Publicado el: 01-07-09 |